La numeración entre los Mayas está basada en un sistema vigesimal, es decir, cuentan de 20 en 20 y en múltiplos de 20.
Para graficar su numeración utilizaban el círculo o punto para representar la unidad y una barra que tiene el valor numérico de 5. Conocían el cero que se representaba con la imagen de un caracol. En los cálculos calendarios se utilizaban los siguientes niveles:
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El de los Días
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Las Veintenas
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Los Años de 365 días.
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La Veintena de Años de 365 días
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Debía multiplicarse por 400 años de 365 días, y así sucesivamente.
En la rueda de la sabiduría Maya se encuentra el circuito de los numerales, es una secuencia que va del uno al trece formando con ello lo que se llama la treceava. El número 13 es clave dentro del conocimiento sagrado Maya, porque representa los trece niveles de evolución en la creación que experimenta toda vida; es la forma que adquiere la energía vital en el transcurrir del tiempo, en el espacio, hasta alcanzar el máximo nivel de completitud y su ulterior fusión en la energía pura.
Los numerales hablan de los diferentes estados o formas que guardan la energía desde su aspecto de unidad básica, viajando en el transcurrir del tiempo, que le imprimen cualidades que acrecentan su condición a nivel de conciencia, sabiduría, o comprensión, hasta alcanzar en el nivel último la reintegración completa con la esencia original. Este viaje de evolución nos sucede a todos los seres humanos, al igual que a los mundos, los soles y la totalidad del universo.
En la capacidad explicativa que las inteligencias preclaras de los Mayas lograron aportar a la humanidad, se establece el concepto de fragtal en donde el conocimiento de un aspecto de la Creación nos brinda la posibilidad de reproducirlo en otros fenómenos al guardar una misma identidad dentro de la unidad de la existencia.
El fragtal permite al circuito de los numerales ofrecer una explicación en cada uno de los números o peldaños de la vida, cómo nos vamos a comportar o qué experiencia se va a vivir. Ahí radica su capacidad predictiva, que como constantes universales se reproducen invariablemente dentro del gran círculo de la Creación.